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Libérate de quién crees que debes ser

 

En un post anterior contextualizé el tópico que a continuación desarrollo sin más preámbulos. Te animo considerar cómo soltar el ideal de perfeccionismo que te limita como una coraza y te ocasiona sufrir la vergüenza.

 

¿QUÉ ES LA VERGÜENZA?

La vergüenza es básicamente el miedo a no ser digna de amor. Te convence de que si reconoces tus historias la gente va a tener peor opinión de ti.

 

¿Miedo a qué? Generalmente…

  • Temor a decepcionar a la gente o a alejarla con tus historias.

  • El peso de una única experiencia se derrumbe sobre ti.

  • A ser calificada a partir de una situación que representa solo una presunción de lo que eres.

Ni siquiera tienes que experimentar la vergüenza para que te paralice, el solo miedo a ser percibida como no válida, es suficiente para forzarte a silenciar tus historias.

Es universal, todos tenemos vergüenza, es un sentimiento poderoso y tiene muchas más probabilidades de dar lugar a conductas destructivas y dañinas que de convertirse en una solución.

 

Dicho esto, si deseas desarrollar tu sensación de valía personal, ¡tienes que aprender a protegerte de la vergüenza!

 

A muchas se nos dispara la vergüenza cuando creemos que nos pueden percibir como autoindulgentes o egocéntricas, porque no queremos que nuestra autenticidad se considere egoísta o narcisista.

 

Estas son formas de comportamiento comunes debido a la vergüenza:

- Apartarse, retirarse, esconderse, silenciarse, guardar secretos.

- Adelantarse a la situación buscando calmar y agradar a los demás.

- Enfrentar el momento intentando ganar poder sobre los demás, siendo agresivas y utilizando la vergüenza para combatir la vergüenza (por ejemplo, con comentarios mezquinos).

 

La mayoría de nosotras podemos utilizar todas estas estrategias, eligiendo la que nos parece más adecuada según la situación, las personas implicadas y la razón que nos mueve a ello.

 

ORIGEN DE LA VERGÜENZA

La vergüenza es el lugar donde nace el perfeccionismo. Perfeccionismo es la convicción de que, si vives de forma perfecta, tienes un aspecto perfecto y actúas de manera perfecta, podrás minimizar o evitar el dolor de la culpa, el juicio y la vergüenza. Un escudo que, en realidad, es lo que te está limitando. Relacionado con intentar obtener aprobación y aceptación, con la creencia de ser lo que consigo y lo bien que lo consigo. La cuestión crítica es que el perfeccionismo se centra en el otro y lo que va a pensar. Cuando eres perfeccionista, el riesgo te aterroriza, porque tu propia sensación de valía personal está en juego.

 

Se trata pues de superar el perfeccionismo, para lo cual, reconocer tu vulnerabilidad, ser más compasiva contigo misma y aceptar tus imperfecciones.

Todas tenemos algo de perfeccionistas porqué el perfeccionismo es un continuo. En algunas personas solo aflora cuando se sienten especialmente vulnerables, en otras de forma más compulsiva, crónica y debilitante.

 

Los dos pasos fundamentales para superar el perfeccionismo son:

  • Explorar tus miedos.

  • Cambiar tu charla introspectiva, eso que te cuentas a ti misma.

 

¿CÓMO SUPERAR LA VERGÜENZA?

Reconocido el origen de la vergüenza en el perfeccionismo ¿cómo combatir la vergüenza? 

 

Si quieres desarrollar resiliencia hacia la vergüenza, tienes que hablar sobre lo que la provoca. Debes ser capaz de reconocerla y superarla mientras conservas tu valía y autenticidad.

 

Las conversaciones honestas sobre la vergüenza pueden cambiar tu forma de vivir, de amar, de educar a tus hijos, de trabajar y de entablar relaciones. Pones mucho en juego cuando decides contar la verdad. ¡Por eso la vergüenza adora a los perfeccionistas…!

 

No dudes qué, de la misma manera que todos sufrimos vergüenza, todos somos capaces de desarrollar el modo de reconocerla, superarla de forma constructiva, conseguir más coraje, compasión y conexión como resultado de la propia experiencia.

 

Debes comprender que cuanto menos hables de la vergüenza más avergonzada te sentirás.

 

La vergüenza necesita tres cosas para descontrolarse: secretismo, silencio y juicio. La provocan y la sanan las personas y pierde poder cuando se expresa en voz alta.

 

Debes “responder” a la vergüenza de una forma que no la agrave. Una manera de hacerlo consiste en, reconocer cuándo te siente avergonzada, para poder “reaccionar de forma intencionada”.

 

Cuando estas avergonzada necesitas regresar a tu estabilidad emocional para no llegar a hacer, decir, escribir… algo que luego lamentes.

Es importante sobreponerte a la vergüenza cuanto antes y la manera de superarla, aunque puede parecer irracional, es la siguiente:

  1. Admitir tu historia.

  2. Compartirla tu historia con alguien de confianza, que se haya ganado el derecho a escucharla.

Lo más peligroso es el secretismo, intentar esconder tu historia después un episodio vergonzante. ¡Hacerlo y la vergüenza se viene arriba!

 

Pautas para superar la vergüenza:

 

1. Comprende la vergüenza y reconoce qué mensajes y expectativas la desencadenan.

2. Practica la consciencia crítica, cotejando con la realidad los mensajes y expectativas que afirman que “ser imperfecto es lo mismo que ser inadecuado”.

3. Acércate a las personas en las que confías y comparte con ellas tus historias.

4. Habla de la vergüenza; utiliza la palabra vergüenza, cuenta cómo te sientes y pide lo que necesitas.

 

Otro día te cuento cómo dar con la persona adecuada con quién desahogarte : )

 

 

Bibliografía: "Los dones de la imperfección" BRENÉ BROWN

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