Blog

Afrontar las condiciones económicas de un divorcio o separación

 

Generalmente en nuestra sociedad es un hecho que tendemos a ocuparnos más tarde que pronto de las situaciones, somos más propensos a tener que remediar que a ocuparnos proactivamente de posibles eventualidades o riesgos que pudieran suceder.

 

En el titular anterior, el concepto afrontamiento está mal planteado. Comúnmente cuando hablamos, decimos “afrontar” con el significado de encarar incluso asumir una situación. Existen distintas formas de ocuparse de una situación (afrontamiento) y no todas son efectivas para la finalidad pretendida.

 

Existen formas de afrontamiento tanto con estrategias basadas en la reflexión y la resolución de problemas como estrategias basadas en la evitación, la rumiación y la superstición, correspondiendo respectivamente a los niveles alto y bajo en Inteligencia Emocional.

 

Ante la evidencia funcional de la solución de afrontamiento basado en el análisis y la respuesta efectiva para la separación o disolución de un matrimonio, es importante ser capaces de decidir con conocimiento de causa, bien informados, las condiciones de un divorcio.

 

Tener presente los derechos y obligaciones que debemos asumir.

 

Como progenitores, romper la pareja no supone cambio alguno respecto a la obligación de atender a los hijos económicamente con el nivel de vida que hasta ahora habían tenido. Implica que se debe establecer un equilibrio entre las posibilidades económicas de cada progenitor y las necesidades de cada hijo.

En primer lugar hay que tener muy claro cuáles son los gastos familiares y hacer un estudio económico para decidir cómo se deben seguir sufragando los gastos de los hijos.

 

Componentes a decidir en el acuerdo económico de un divorcio/separación:

 

Pensión de alimentos:

Pago mensual de una cantidad de dinero de un progenitor respecto al otro para que éste atienda a las necesidades de comida, educación, vestido y ocio de los hijos comunes.

No se extingue cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad.

La atribución del uso del domicilio conyugal o familiar, pondera la cuantía de la pensión de alimentos.

 

Gastos extraordinarios:

Gastos que tienen los hijos que no son estrictamente necesarios, por lo que los dos progenitores han de estar de acuerdo en que se hagan y se paguen de forma compartida.

 

Domicilio familiar:

La adjudicación del domicilio familiar depende de una serie de variables: la titularidad de la vivienda, las situaciones económicas y laborales de los progenitores, y otros factores.

 

Si se establece la custodia a favor de un progenitor, este tendrá derecho al uso de la casa. En la custodia compartida esta decisión está más abierta a opciones.

 

Hay que conocer que el domicilio conyugal está afectado por limitaciones establecidas por la ley, que impiden que un cónyuge pueda disponer unilateralmente del mismo.

 

Ser el único propietario de una vivienda no impide que se pueda decidir que el uso de la vivienda sea para el otro cónyuge.

 

Hay un tratamiento diferenciado si se trata de una pareja o de un matrimonio.

 

Si no tiene hijos, lo mejor es que uno de los dos se adjudique el inmueble o que se venda a terceros.

Si hay hijos, es interesante poder facilitar que los hijos puedan mantener su entorno y que el divorcio de los padres no su ponga un cambio más difícil.

 

Dependiendo de las posibilidades económicas de cada progenitor debe valorarse:

- Que uno de los progenitores compre la otra parte del inmueble, y los hijos puedan mantener su entorno.

- Continuar pagando ambos progenitores la hipoteca, como una inversión. Ceder el uso del inmueble al otro progenitor, en beneficio de los hijos.

- Si se está de acuerdo y mejor sin prisas vender.

 

A falta de otro acuerdo, los gastos ordinarios de conservación, mantenimiento y reparación de la vivienda, incluidas las de comunidad y suministros, el IBI y cualquier impuesto que se pague anualmente son a cargo del cónyuge beneficiario del derecho de uso.

 

Hipoteca:

La hipoteca sigue vigente y no se pueden modificar las cláusulas contractuales, a menos que la entidad bancaria esté de acuerdo. Ni el juez ni las partes pueden obligar a la entidad bancaria a modificar los términos de su contrato. El pago de la misma es independiente al uso de la vivienda. Cual sea la situación en relación al uso de la vivienda, si se deja de pagar el recibo hipotecario, la entidad bancaria siempre reclamará a todos los deudores.

El coste de la hipoteca, será tomado en consideración a la hora de determinar las aportaciones de cada uno a los alimentos de los hijos.

 

Régimen económico matrimonial:

Régimen de gananciales y el régimen de separación de bienes.

 

Fiscalidad del divorcio: 

El divorcio no conlleva ninguna repercusión fiscal. Ahora bien, cualquier pago, transmisión o movimiento patrimonial, está sujeto al pago de impuestos y tasas. El impacto fiscal que el divorcio produce depende de la situación económica y patrimonial de partida del matrimonio, y de las decisiones que se toman a este nivel.

 

La legislación tributaria no es del todo la que necesitamos para solucionar la repercusión fiscal que una ruptura puede provocar, ya que está muy pensada para las sociedades conyugales de gananciales, pero entiende poco la lógica de la sociedad económica matrimonial de la separación de bienes, que es la mayoritaria en Catalunya.

 

Las prestaciones y pensiones entre los ex cónyuges o ex parejas:

La ruptura de una relación, conyugal o no, no supone inmediatamente que se dejen de tener responsabilidades en relación a la otra persona, especialmente si ésta ha dedicado parte del tiempo de la relación, a cuidar de la casa y de los hijos e hijas comunes, o bien si se ha dedicado al negocio familiar. Por el hecho de estar casado, no nace automáticamente una obligación de compensación, una vez roto el matrimonio entre los cónyuges, pero tampoco por el hecho de divorciarse desaparecen todas las obligaciones hacia el otro.

 

El régimen económico matrimonial de separación de bienes, mayoritario entre los matrimonios en Cataluña, puede provocar que al momento del divorcio que un cónyuge que haya trabajado sustancialmente por la casa más que el otro, o que haya trabajado para el otro cónyuge con una retribución insuficiente, se encuentre en desequilibrio patrimonial con el otro. En este caso, correspondería una compensación del 25% de la diferencia entre los incrementos de los patrimonios de ambos cónyuges durante el tiempo del matrimonio.

 

En el caso de las parejas de hecho, también están previstas obligaciones entre los ex convivientes que pueden ser similares a las de los ex cónyuges.

La pensión compensatoria tiene una repercusión fiscal importante en el IRPF de la persona que la recibe.

 

Lo más oportuno, en el momento de la ruptura, es hacer un inventario de los bienes que se tienen en común, y de los bienes que cada uno tiene en titularidad exclusiva. No olvides la repercusión fiscal que las transmisiones tendrán. Haz el cálculo antes de tomar decisiones.

 

 

Llegado el punto de plantearse romper el matrimonio o pareja estable, es frecuente aterrizar en el problema de tomar decisiones económico-financieras.  Remediar una historia económica compartida en pareja que muchos no se han detenido antes a diseñar con acierto. Una realidad actual que es necesario ocuparse de lo que no se tuvo prevención y se ordenó desde el principio.  

 

En este punto ¿qué medidas nos propondría un analista financiero para encontrar en el corto-medio-largo plazo soluciones de continuidad a nuestras necesidades familiares?

 

Un asesor financiero partiendo de la propia realidad actual y los objetivos personales, propondrá unas medidas de corrección seguras. Es decir, a propósito de la decisión de ruptura, los derechos y obligaciones que te afectan y la proyección de la forma de relación co-parental que continuará, estudiará la solución que ajuste óptimamente a las necesidades desde diferentes perspectivas: 

-Ahorro

-Seguridad

-Flexibilidad

Hay comprometida una entrevista con Alex Caballero de G&A - Gestión y asesoramiento para esclarecer las dudas pertinentes a las necesidades normativas de las diferentes etapas en un proceso de divorcio/separación. Y mientras tanto, nos invita a un webinario donde podemos estirar algún hilo de interés a partir de un tema de previsión que también nos ocupa a todos cuando somos mayores: la jubilación.

 

Bibliografía: "Guía práctica del buen divorcio" Montserrat Tur

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Posts Destacados

Si tienes un negocio digital !Atiende esta recomendación!

September 13, 2019

1/10
Please reload

Archivo
Please reload

!Sígueme!
  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Pinterest Icon